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Qué recuerda el Agente IA de Fube y cómo borrarlo

El Agente IA guarda cosas tuyas y de tu negocio entre conversaciones. Aprende a ver qué sabe, quién más lo ve, cómo corregirlo y cómo borrarlo, todo desde el chat.

Actualizado el 5 de septiembre de 2026 · 10 min de lectura

Contenido generado con IA y revisado por el equipo de Fube. Cómo creamos nuestro contenido

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Qué recuerda el Agente IA de Fube y cómo borrarlo

Qué recuerda el Agente IA de Fube y cómo borrarlo

El Agente IA no empieza de cero en cada conversación. Va quedándose con cosas: que tu retención habitual es del 15 %, que sueles facturar a final de mes, que cuando dices «el cliente grande» te refieres siempre al mismo. Eso es lo que hace que la segunda semana con él sea más cómoda que la primera.

También es lo que hace que, un día, te responda apoyándose en algo que ya no es verdad. Esta guía es para abrir esa memoria: verla, corregirla, borrarla y —sobre todo— saber qué parte de ella la ve tu equipo.

Antes de empezar

No hay nada que activar. El Agente IA está incluido en todos los planes de Fube y su memoria viene con él. Sólo dos cosas que conviene tener claras:

  • La memoria vive en el servidor de tu cuenta, no en tu navegador. Cambias de portátil, entras desde el móvil o borras el historial de Chrome, y el agente sigue recordando lo mismo.
  • No hay una pantalla de memoria en Fube. Todo —ver, corregir, borrar— pasa por el propio chat, hablándole. Si buscas un apartado de ajustes donde revisarla, no existe.

Paso 1 — Pregúntale qué recuerda

Es lo primero que deberías hacer, aunque sólo sea una vez.

Abre el chat y escribe / para desplegar el menú de atajos: la entrada Memoria («Ver o gestionar memorias del agente») escribe por ti la pregunta. También vale pedírselo con tus palabras:

¿Qué recuerdas sobre mí y sobre mi empresa?

El agente te devuelve dos bloques: tus preferencias y las reglas de tu empresa. Esa separación no es cosmética; es el corazón de esta guía.

Pero ojo, porque no es un inventario completo. Esas dos consultas devuelven sólo lo guardado como preferencia y como regla; lo demás que el agente haya podido recordar de una conversación no sale ahí. Para eso hay que preguntarle por un tema concreto —«¿qué recuerdas sobre mis series de facturación?»— y responde buscando por significado, no listando. Así que ésta es una buena forma de repasar lo importante, y no una forma de auditar todo lo que sabe.

Paso 2 — Entiende los dos planos: lo tuyo y lo de la empresa

Cada cosa que el agente recuerda vive en uno de dos sitios, y sólo uno de ellos es privado.

PlanoQuién lo vePara qué sirve
Memoria de usuarioSólo túTus manías de trabajo: cómo prefieres las respuestas, con qué clientes andas siempre, los alias que usas
Memoria de empresaTodo el que use el agente en tu FubeReglas del negocio: series por defecto, condiciones de pago habituales, criterios de categorización

Lo que no puedes deducir mirando la pantalla, y conviene que sepas: el ámbito no depende del tipo de recuerdo. Un «hecho» no va automáticamente a la empresa ni una «preferencia» se queda automáticamente contigo. Por defecto todo se guarda en tu plano personal, y quien decide sacarlo de ahí es el agente, en el momento de guardarlo, según lo que le hayas dicho. Si quieres que algo quede a nivel de empresa, pídeselo con esas palabras: «guarda esto como regla de la empresa».

Y el aviso que va con eso: no hay ninguna comprobación de rol. No existe una acción de «marcar como compartida» que sólo un responsable pueda pulsar. Cualquiera que use el agente puede acabar dejando un dato en la memoria de empresa, y ahí lo lee toda la plantilla. Antes de dictarle condiciones confidenciales de un cliente concreto o datos personales de un empleado, ten presente que la frontera la decide una conversación, no un permiso.

Paso 3 — Cómo llega algo a la memoria (y por qué a veces no lo ves)

Aquí está lo que casi nadie sabe, y es la razón por la que el paso 1 merece la pena.

Vía 1: el agente lo guarda durante la conversación. Cuando le cuentas algo que le parece útil para el futuro, lo guarda y te lo enseña: aparece un bloque plegable en la respuesta que dice «Guardado en memoria». Ojo al matiz: no te lo pide antes, te lo enseña después. No hay una propuesta con botones de aceptar o descartar; cuando lo lees, ya está guardado. Si no te gusta, se borra (paso 5).

Vía 2: Fube relee la conversación por su cuenta. Cada diez mensajes de una conversación, Fube la repasa en segundo plano, extrae lo que le parece que merece recordarse y lo guarda. Esta vía no deja ni una línea en el chat. Los recuerdos que llegan así nacen marcados como deducidos —no confirmados por ti— y su confianza sube cada vez que vuelve a encontrarse lo mismo en conversaciones posteriores. Algunos nacen con fecha de caducidad y desaparecen solos.

Por eso preguntarle qué recuerda merece la pena: no hay ninguna pantalla donde asomarse a lo que entró por esta vía. Pero tampoco hay forma de pedirle el inventario entero, y conviene saber por qué. Lo único que sabe listarte de corrido son dos cosas: tus preferencias de usuario y las reglas de tu empresa. Todo lo demás —los hechos, los patrones, el contexto, y también una preferencia que se hubiera guardado a nivel de empresa o una regla a nivel de usuario— sólo asoma si le preguntas por un tema que se le parezca lo bastante, y aun así te trae como mucho diez recuerdos por pregunta. Y justo esos tipos son los que suele escribir la vía automática.

La consecuencia práctica: repasa por temas, no de una sentada. «¿Qué recuerdas de mis clientes?», «¿y de mis series de facturación?», «¿y de mis gastos?». Es una forma de repasar lo importante, no de auditar todo lo que sabe.

Cada recuerdo lleva además una etiqueta, y el agente te la dice cuando te lo muestra. Son cinco:

TipoQué es
HechoUn dato concreto: «la retención de Acme es del 15 %»
PreferenciaCómo te gusta trabajar: «exporto siempre en Excel»
ReglaUn criterio del negocio: «los gastos de transporte se imputan al proyecto»
PatrónAlgo que repites: «facturo a Acme el día 1 de cada mes»
ContextoUn dato de situación, normalmente pasajero

Paso 4 — Corrige lo que esté mal

Si algo ha cambiado, díselo en la misma conversación:

Actualiza lo que recuerdas: la retención de Acme ahora es del 7 %.

El cambio se aplica directamente —tampoco te pide confirmación para actualizar— y verás el aviso «Recuerdo actualizado» en la respuesta.

Y hay un gesto que casi nadie usa y vale la pena: si el agente ha deducido algo por su cuenta y resulta que es exacto, confírmaselo. Deja de tratarlo como una suposición y pasa a darlo por bueno.

Sí, eso es correcto: recuérdalo como seguro.

Paso 5 — Borra lo que sobre

Borrar es la única operación de memoria en la que el agente suele pararse a preguntarte. Se lo pides en lenguaje natural:

Olvida que prefiero exportar en CSV.

Lo normal es que te enseñe qué va a borrar y espere tu visto bueno, porque su herramienta de borrado lleva escrito que necesita tu aprobación. Pero no es un freno del sistema, es una instrucción que el agente sigue, y la diferencia importa: emitir una factura, borrar un gasto o abrir una incidencia de soporte están en la lista corta de operaciones que tiene prohibido hacer sin preguntar; olvidar un recuerdo no está en esa lista. En la práctica pregunta casi siempre, pero no lo trates como una red de seguridad.

Cuando el recuerdo desaparece no se puede recuperar: si lo quieres de vuelta, tendrá que volver a aprenderlo. Así que la precaución que sirve es la de antes, no la de después: dile exactamente qué tiene que olvidar —«olvida lo de la retención de Acme», mejor que «limpia la memoria»— y compruébalo luego preguntándole por ese mismo tema.

Si quieres una limpieza a fondo, puedes pedirle que borre varios de golpe, con el mismo matiz: puede resumirte de una vez lo que se va a llevar por delante, o puede no preguntar. Ve por temas y en tandas cortas, revisando entre una y otra, en vez de soltarle un «bórralo todo».

Es el gesto correcto cuando cambias de puesto, cuando cambia el negocio o cuando notas que el agente arrastra una suposición equivocada y no sabes de dónde sale.

Lo que la memoria no es

  • No guarda tus conversaciones. Guarda frases sueltas que resume por su cuenta. El historial de chats es otra cosa, se conserva aparte y no se borra al limpiar la memoria.
  • No cruza empresas ni compañeros. Cuando otra persona de tu Fube le pregunta al agente, sus búsquedas alcanzan la memoria de empresa y la suya propia, nunca la tuya personal.
  • No es un ajuste de Fube. Que el agente recuerde que sueles usar la serie B no cambia la serie por defecto de tu cuenta: es una nota suya para trabajar mejor contigo, no una configuración. Si quieres cambiar el ajuste de verdad, hay que ir a la pantalla correspondiente.
  • No se puede exportar ni listar entero. No hay botón de descarga, y tampoco una forma de pedir «todo lo que recuerdas»: se consultan las preferencias y las reglas, y del resto se pregunta por temas. Si necesitas una copia de algo, cópialo del chat a mano.

Casos límite y errores comunes

  • El agente insiste en algo que ya no es cierto y no sabes por qué. Casi siempre viene de la vía automática, y ésos no salen en los dos listados: pregúntale por el tema con las mismas palabras con las que se equivoca —«¿qué recuerdas de la retención de Acme?»—, localiza el recuerdo y bórralo. Corregirlo de palabra en una conversación no lo cambia.
  • Se te ha colado un dato confidencial en la memoria de empresa. Bórralo cuanto antes. El borrado es irreversible, que en este caso es exactamente lo que quieres.
  • Le has dicho «recuérdalo» y no aparece nada. El agente decide qué merece guardarse. Si algo es importante, dilo en una frase corta y concreta —«la retención de Acme es del 7 %»— en vez de dejarlo enterrado en un párrafo largo.
  • Te dice que «lo tendrá en cuenta a partir de ahora». Es la fórmula correcta y significa memoria, no configuración. Si en algún momento te dice que ha «activado» o «configurado» algo desde el chat, compruébalo en la pantalla que corresponda.
  • Tienes muchas memorias muy largas. Cada vez que el agente las lee para responderte, esos tokens cuentan como consumo de entrada. No es mucho, pero si el consumo se te dispara, depurarlas es una de las palancas.

Preguntas frecuentes

¿La memoria consume presupuesto del Agente IA?

Sí, aunque poco. Leerla cuenta como tokens de entrada del ciclo. Tienes el detalle en la guía del presupuesto del Agente IA.

¿Ven mis compañeros lo que el agente recuerda de mí?

La memoria de usuario, no: es privada de tu usuario. La de empresa, sí: la ve cualquiera que use el agente en tu Fube.

¿Manda la memoria de empresa sobre la mía cuando se contradicen?

No hay ninguna regla de prioridad establecida, ni un aviso automático de conflicto. Si detectas dos recuerdos que se contradicen, la solución es borrar el que sobra.

¿Se sincroniza entre mis dispositivos?

Sí. Vive en el servidor, no en el navegador, así que da igual desde dónde entres.

¿Puedo desactivar la memoria del todo?

No hay un interruptor para apagarla. Lo que sí puedes es vaciarla cuando quieras y volver a revisarla de vez en cuando.

Revísala una vez y quédate tranquilo

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