Cómo conectar tu banco a Fube por Open Banking (PSD2)
Vincula tu entidad una vez y deja de subir extractos: Fube lee tus movimientos en solo lectura, concilia solo lo que no deja dudas y te avisa antes de que el permiso caduque.
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Cómo conectar tu banco a Fube por Open Banking (PSD2)
Subir el extracto cada mes funciona, pero hay que acordarse. La alternativa es conectar el banco: autorizas una vez desde la web de tu entidad y a partir de ahí los movimientos entran en Fube solos, listos para conciliar. Esta guía te lleva de la conexión al día a día —y, sobre todo, a lo que hay que hacer cuando el permiso caduca, que es el momento en el que esto se rompe sin avisar.
Antes de empezar
Dos cosas que conviene saber de entrada, porque cambian la decisión.
Es de los planes Business y Elite. Con Starter o Pro no verás el buscador de entidades, sino una tarjeta que te explica el módulo. Y lo que acota el plan son las cuentas conectadas: una en Business y dos en Elite, sumando las de todos tus bancos. No hay un tope de bancos aparte: puedes conectar los que quieras mientras te queden cuentas. Lo notarás en el paso 2, al elegirlas.
Las cuentas que das de alta a mano con su IBAN no cuentan: esa agenda es ilimitada en todos los planes. Si trabajas con más cuentas de las que caben, las que sobren van por importación de extractos, que sí está en todos los planes.
La sección va marcada como Beta dentro de la aplicación. Es una función joven: la vía manual sigue disponible en paralelo y las dos conviven sin estorbarse.
Lo que no necesitas es nada tuyo: ni credenciales, ni un fichero, ni configuración previa. El permiso se otorga en la web de tu banco.
Paso 1 — Conecta tu entidad
Entra en Tesorería › Conexiones bancarias y pulsa Conectar banco. Se abre un buscador con las entidades disponibles; eliges la tuya y pulsas Conectar.
A partir de ahí sales de Fube: tu banco te lleva a su portal seguro y te pide identificarte con la autenticación reforzada (SCA) que use —clave, código por SMS, biometría o su propia app—. Cuando terminas, el banco te devuelve a Fube, que te pide un último paso.
El permiso se da siempre en tu banco, nunca dentro de Fube. Es la parte importante de todo esto: Fube no ve ni guarda tus claves bancarias en ningún momento.
Y es de solo lectura. Lo que autorizas es un servicio de información de cuentas: Fube lee el saldo y los movimientos de las cuentas que le indiques, y nada más. No puede ordenar una transferencia, ni un adeudo, ni tocar nada en tu banco. Aunque quisiera, el permiso no se lo consiente.
Si tu banco no aparece en la lista, no hay truco: sigue con la importación del extracto hasta que la entidad esté disponible.
Paso 2 — Elige qué cuentas quieres en Fube
Al volver del banco, Fube te enseña las cuentas que ese banco comparte y te pide que marques las que quieres traer. Solo entran los movimientos de las cuentas que elijas: si ahí aparece tu cuenta personal, puedes dejarla fuera.
De cada cuenta ves el nombre, los cuatro últimos caracteres del IBAN, el titular y el saldo. Vienen marcadas de entrada las que ya tienes conectadas y, de las demás, todas las que caben en tu plan; cambia lo que quieras y pulsa Conectar.
Solo se pueden conectar cuentas corrientes en euros. Corrientes, porque es lo que admite la normativa de Open Banking, y una cuenta de otro tipo —de ahorro, una tarjeta— hace que el banco rechace la renovación del permiso de todas las demás. Por eso esas salen apagadas, y también las que el banco no dice de qué tipo son. Y en euros, porque Fube concilia los movimientos con tus facturas y gastos, que van en euros: los de una cuenta en dólares no casarían con nada.
Debajo de la lista, Fube te dice cuántas plazas de cuentas conectadas le quedan a tu plan y qué cambia al guardar: cuántas cuentas nuevas vas a conectar, o cuántas plazas dejas libres. Las que ya tenías conectadas no gastan otra. Si te pasas te lo avisa y no te deja guardar hasta que quites alguna o cambies de plan.
Las que dejes sin marcar dejan de estar compartidas con Fube, y lo mismo las que salen apagadas. No es solo que no entren sus movimientos: Fube le dice al proveedor de conexión bancaria (Ponto) que ya no las necesita. Si más adelante quieres alguna, tendrás que volver a añadirla desde Ponto o volver a conectar el banco.
Una cuenta que ya tenías dada de alta a mano no se duplica. Si su IBAN coincide, Fube conecta esa misma cuenta —con su nombre y todo lo que ya tenía—. Eso sí, al conectarla pasa a ocupar una de tus cuentas conectadas.
Algunas cuentas pueden salir apagadas, con el motivo al lado:
| Aviso | Qué significa |
|---|---|
| No es una cuenta corriente | Es de ahorro, una tarjeta u otro tipo. Solo se conectan cuentas corrientes |
| Tu banco no dice qué tipo de cuenta es | Sin saber si es corriente, Fube no la conecta, por lo mismo |
| No es una cuenta en euros | Es una cuenta en otra moneda. Sus movimientos no se pueden conciliar con tus documentos |
| Tu banco no da un IBAN para esta cuenta | Fube necesita el IBAN para dar de alta la cuenta, y el banco no lo comparte |
Las que ya tienes conectadas salen marcadas con la etiqueta Conectada, y se pueden desmarcar: lo explica la sección Dejar de sincronizar una cuenta. Si una de ellas no es corriente o no está en euros, debajo te dice por qué estorba: una que no es corriente puede hacer que tu banco rechace la renovación del permiso, y una en otra moneda no se puede conciliar. Desmárcala si no la necesitas en Fube.
La pantalla trata solo con las cuentas del banco desde el que la abres: las de tus otros bancos ni salen ni se tocan.
Dos cuentas con el mismo IBAN. Pasa con las cuentas multidivisa: el banco las enseña como una cuenta por moneda, todas con el mismo IBAN. Fube guarda una sola cuenta por IBAN, así que de ese grupo solo puedes elegir una: al marcar una se desmarcan las otras, y la pantalla te lo indica debajo de cada una.
En cuanto pulsas Conectar, Fube lanza la primera sincronización y los movimientos empiezan a llegar en unos instantes.
¿Lo dejas para luego? Pulsa Ahora no. La conexión queda creada pero sin cuentas, y sin cuentas no entra ningún movimiento. Cuando quieras, abre el menú de la conexión y pulsa Elegir cuentas: es la misma pantalla. Pero no lo dejes más de un día: pasado ese tiempo, Fube deja de tener acceso a las cuentas que no hayas conectado, y para traerlas tendrás que volver a conectar el banco.
Paso 3 — A partir de aquí, los movimientos entran solos
Con la conexión activa no tienes que hacer nada para que la tesorería esté al día.
Tu proveedor de conexión bancaria consulta al banco varias veces al día y avisa a Fube en cuanto hay movimientos nuevos, así que lo normal es que aparezcan al poco de que el banco los apunte. Por si algún aviso se pierde por el camino, Fube hace además una revisión diaria de todas las cuentas conectadas.
No es tiempo real y conviene no esperarlo. Entre que pagas con la tarjeta y que el movimiento existe para tu banco pasa un rato, y hay entidades bastante más lentas que otras.
Si no quieres esperar, abre el menú de la conexión y pulsa Sincronizar ahora. La importación se hace en segundo plano y los movimientos aparecen en unos instantes.
Hay una espera de una hora entre sincronizaciones manuales. Si los movimientos entraron hace menos de eso, Fube no vuelve a preguntar al banco y te dice cuánto hace de la última entrada. No es un castigo por pulsar: ya estás al día, y tu banco limita por contrato cuántas veces se le puede preguntar al día. Gastarlas pulsando deja sin margen a las sincronizaciones que sí hacen falta.
Paso 4 — Repasa lo que Fube ha conciliado solo
Aquí está la diferencia de verdad frente a subir el extracto, y es también donde conviene mirar de vez en cuando.
Cuando llegan movimientos de un banco conectado, Fube los cruza con tus cobros y pagos pendientes y vincula por su cuenta los que no dejan lugar a dudas. Para eso tienen que darse dos condiciones a la vez:
- Que la coincidencia sea de confianza muy alta —el listón está en el 90 %—.
- Que sea la única candidata. Si hay un segundo candidato a menos de diez puntos del primero, Fube no elige: deja el movimiento pendiente para ti.
Es lo que pasa cuando tienes dos facturas del mismo importe al mismo cliente. Las dos encajan, así que ninguna se concilia sola. Es a propósito: preferimos dejarte trabajo antes que asignar mal un cobro.
Esto no ocurre con los extractos que subes tú. La conciliación automática es exclusiva de los movimientos que llegan de un banco conectado; un fichero importado se concilia siempre a mano, aunque el cruce sea evidente.
Los cruces automáticos se repasan en la pestaña Revisión automática, dentro de Conexiones bancarias. Cada fila trae el concepto, a qué se ha vinculado, el porcentaje de confianza, la contraparte, la fecha y el importe. Si uno está mal, pulsa Deshacer: el movimiento vuelve a pendiente y lo concilias a mano cuando quieras. Deshacer no borra nada —ni el movimiento ni el documento—, solo rompe el vínculo.
No hace falta que confirmes uno a uno. Un cruce automático ya cuenta como conciliado; esta pestaña sirve para cazar los pocos que no encajen, no para aprobarlos. Ten en cuenta dos cosas al usarla: muestra las 50 más recientes y no lleva la cuenta de lo que ya has mirado, así que las filas siguen ahí aunque las hayas dado por buenas.
Paso 5 — Renueva el permiso antes de que caduque
Este es el paso que nadie espera, y el que hace que la tesorería se quede vieja sin que te enteres.
El permiso que le das a tu banco para compartir tus movimientos tiene fecha de caducidad: lo exige la normativa europea PSD2, aunque todo vaya bien. La fecha la pone tu banco, no Fube, y no es la misma para todos: cada entidad decide cuánto dura dentro del máximo que marca la norma.
Cada conexión enseña el estado de su permiso y la fecha exacta que le dice el banco:
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Pendiente | La conexión existe, pero falta que completes la autorización en tu banco |
| Activo | Permiso vigente: la importación y la conciliación funcionan con normalidad |
| Expirado | Ha caducado en la fecha que marcaba tu banco. Hay que reautorizar |
| Revocado | Se ha retirado el permiso, desde tu banco o desde Fube |
| Error | La conexión ha fallado y necesita que la reautorices |
Cuando el permiso cae, el feed se para en silencio. No se pierde nada de lo ya importado, pero no entran movimientos nuevos y no hay ningún error que salte en tu cara. Por eso Fube te avisa 15 días antes de la caducidad y muestra un aviso destacado en la parte superior de la tesorería en cuanto alguna conexión necesita renovarse.
Renovarlo es volver a pasar por el banco, y no hace falta esperar a que caduque. Cuando queden 15 días o menos, la propia conexión lo dice en su fila —«El permiso caduca en 10 días»— con el botón Renovar permiso al lado. La acción está también en el menú de la conexión, como Reautorizar, y en el aviso destacado de la tesorería cuando el permiso ya ha caído.
En la pantalla de tu banco tendrás que volver a marcar las cuentas que ya tenías conectadas. Esa pantalla vuelve a preguntar qué cuentas compartes y puede llegar sin ninguna marcada: las que dejes sin marcar dejan de sincronizarse y hay que volver a conectarlas. Fube te lo recuerda antes de salir, nombrando el banco y cuántas de sus cuentas tienes conectadas.
Al volver, Fube espera la confirmación de tu banco —suele tardar un par de minutos— y te lleva a tus conexiones con el permiso renovado. Si esa confirmación no llega, te lo dice en vez de darte por renovado un permiso que no lo está. No creas una conexión nueva ni pierdes el histórico: reautorizar solo renueva el permiso sobre las mismas cuentas.
Mientras no reautorices, puedes seguir trabajando con la importación del extracto.
Dejar de sincronizar una cuenta
Si ya no quieres una cuenta concreta en automático —la cerraste, o ya no la usas para cobrar ni pagar—, no hace falta desconectar el banco entero. Abre el menú de la conexión, pulsa Elegir cuentas, desmarca esa cuenta y pulsa Guardar. Su etiqueta cambia a Dejará de sincronizarse y Fube te pide confirmación antes de hacerlo.
La cuenta no se borra: sigue en tus cuentas bancarias, con todos sus movimientos y conciliaciones, y puedes seguir subiendo sus extractos. Lo que cambia es que deja de entrar nada solo, que deja de ocupar una de tus cuentas conectadas, y que deja de estar compartida con Ponto: para volver a conectarla tendrás que añadirla de nuevo desde Ponto o volver a conectar el banco.
No puedes desmarcarlas todas: para eso está desconectar el banco.
Desconectar un banco
Para dejar de importar en automático, abre el menú de la conexión y pulsa Desconectar.
Las cuentas vuelven a modo manual: conservas todo el histórico de movimientos y conciliaciones, y sigues pudiendo subir extractos, pero ya no entra nada solo. Sus cuentas dejan de ocupar plaza y dejan de estar compartidas con Ponto. No se puede deshacer: para volver al modo automático hay que conectar el banco otra vez, con su SCA y todo.
Y una precisión que evita un malentendido caro: desconectar en Fube corta la entrada de movimientos, que es lo que casi siempre quieres. Si lo que buscas es retirar el permiso que diste, hazlo también desde tu banca electrónica, que es donde manda de verdad.
Casos límite y errores comunes
- Tu banco no está en la lista. Usa la importación de extractos (Norma 43, CSV o CAMT.053) mientras tanto. Las dos vías conviven sin estorbarse.
- Acabas de conectar y no ves movimientos. Mira primero que elegiste alguna cuenta: sin cuentas no entra nada, y se eligen desde el menú de la conexión › Elegir cuentas. Si las elegiste, la primera sincronización ya está en marcha y corre en segundo plano; dale unos instantes.
- Al volver del banco no aparece ninguna cuenta. Hay bancos que tardan unos minutos en tenerlas listas después de dar el permiso. Vuelve a intentarlo más tarde desde Elegir cuentas.
- No te deja marcar una cuenta. El motivo sale al lado; la tabla del paso 2 explica cada uno.
- Al reautorizar, tu banco dice que la cuenta no es una cuenta corriente. Entre las cuentas que compartes con Fube hay alguna que no lo es. Abre Elegir cuentas en ese banco, desmarca las que no sean corrientes, guarda y vuelve a pulsar Reautorizar.
- Tu banco tiene más cuentas de las que caben en tu plan. Elige las que de verdad usas para cobrar y pagar; las demás puedes llevarlas por extracto, que no ocupa plaza. Para conectar más hace falta cambiar de plan, o dejar de sincronizar alguna que ya no uses.
- Quieres cambiar una cuenta conectada por otra. En Elegir cuentas, desmarca la que sobra y marca la nueva en la misma operación: la plaza que liberas sirve para la otra.
- Pulsas Sincronizar y te dice que esperes. Es la espera de una hora. Ya estás al día.
- Un cobro se ha cruzado con la factura equivocada. Pulsa Deshacer en esa fila de Revisión automática y vincúlalo a mano desde la conciliación.
- La cola de Revisión automática está vacía. Significa que Fube todavía no ha conciliado nada por su cuenta, no que esté todo revisado.
- Tus movimientos dejaron de actualizarse sin avisar. Mira el estado de la conexión: casi seguro que está en Expirado o Error. Reautoriza.
- Quieres dejar Open Banking pero conservar el histórico. Al desconectar, lo ya importado se queda: solo se detiene la entrada de nuevos.
Preguntas frecuentes
¿Fube puede sacar dinero o hacer pagos desde mi cuenta?
No. Lo que autorizas es un permiso de solo lectura: consultar saldo y movimientos. No puede mover dinero ni ordenar operaciones, y no es una cuestión de confianza sino del tipo de permiso que la PSD2 concede.
¿Está en el plan gratuito?
No. La conexión bancaria es de los planes Business y Elite, con 1 y 2 cuentas conectadas respectivamente, sumando todos los bancos. Las cuentas bancarias dadas de alta a mano —sin límite—, la importación de extractos y la conciliación manual sí están en todos los planes, gratuito incluido. Tienes el desglose en precios.
¿Tengo que dejar de importar extractos si conecto el banco?
No. Las dos formas conviven, y de hecho las vas a necesitar si trabajas con más cuentas de las que caben en tu plan.
¿Cada cuánto hay que reautorizar?
Lo decide tu banco dentro del máximo que fija la PSD2, así que no hay un plazo igual para todos. Fube muestra la fecha exacta en cada conexión y te avisa 15 días antes.
Mi banco lo llama «consentimiento» y aquí pone «permiso»
Es lo mismo. Cada entidad lo nombra a su manera —«consentimiento», «autorización», «permiso de acceso»— y todas hablan del acceso que le has concedido a Fube para leer tus movimientos.
¿Tengo que confirmar cada conciliación automática?
No. Una vez creada ya cuenta como conciliada. La pestaña de revisión sirve para deshacer las que no encajen, no para aprobarlas una a una.
¿Por qué unos movimientos se concilian solos y otros no?
Por dos motivos, y el segundo despista más. La confianza: Fube puntúa cada candidato y solo vincula solos los que pasan del 90 %. La ambigüedad: aunque el candidato vaya sobrado, si hay un segundo lo bastante parecido prefiere no elegir. Y hay un tercer caso que no es ninguno de los dos: que el movimiento viniera de un extracto que subiste tú.
Conecta una vez y olvídate del extracto
Conectar el banco son dos minutos y una autenticación en tu entidad; a cambio, la tesorería deja de depender de que te acuerdes de descargar un fichero. Lo único que sí tienes que mirar de vez en cuando es el estado del permiso, porque cuando caduca no se rompe nada: simplemente deja de entrar. Mira el detalle del módulo en conciliación bancaria, o crea tu cuenta gratis y empieza por la importación del extracto, que está en todos los planes.

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