Cliente que paga en varios plazos: ¿una factura o una por cada pago?
Un proyecto con un único entregable que el cliente paga en 2, 3 o 4 plazos pactados de antemano. Cómo saber si necesitas una factura por cada plazo o una sola con los cobros registrados aparte, según cuándo vence cada pago.
Contenido generado con IA y revisado por el equipo de Fube. Cómo creamos nuestro contenido

Cierras un proyecto con un cliente y, para que la caja no dependa de un solo cobro al final, pactáis que pague en varios plazos: por ejemplo, un 30 % al firmar, otro 30 % a los 30 días y el resto a la entrega. El trabajo es uno solo, sin fases ni entregables intermedios, pero el dinero llega en varias veces. Y ahí surge la duda: ¿eso son cuatro facturas, una por cada plazo, o basta con una sola?
La respuesta no depende de cuántos plazos hayáis pactado, sino de algo mucho más concreto: si cada plazo se cobra antes o después de que el trabajo esté entregado.
La pregunta que de verdad importa: ¿antes o después de entregar?
Según el artículo 75 de la Ley del IVA, el impuesto se devenga cuando se entrega el bien o se termina el servicio, salvo que haya cobros anticipados a esa entrega, que se devengan en el momento de cobrarlos. Lo confirma la propia Agencia Tributaria: "si se efectúan cobros anticipados el devengo se produce en el momento del cobro anticipado", mientras que, para el resto de casos, "el aplazamiento en el pago es irrelevante" para cuándo se declara el IVA.
Traducido a un plan de pagos con varios plazos, hay solo dos situaciones posibles para cada uno:
- El plazo vence antes de entregar el trabajo: es un anticipo. Genera su propio devengo de IVA en el momento del cobro, así que necesita su propia factura.
- El plazo vence después de haber entregado: no es un anticipo, es un aplazamiento del cobro de una operación que ya está entregada (y ya facturada por el total). El aplazamiento no genera un devengo nuevo, así que no hace falta una factura aparte por ese plazo.
Los tres casos que te puedes encontrar
1. Todos los plazos vencen después de la entrega. Entregas el trabajo y el cliente paga el total en 2, 3 o 4 veces a partir de ahí (por ejemplo, 30 días y 60 días tras la entrega). Emites una sola factura por el importe total, en el momento de entregar, y vas registrando cada plazo como un cobro parcial sobre esa misma factura a medida que llega. Es exactamente el caso que resolvemos en cobro parcial de una factura y el IVA: el devengo ya ocurrió con la entrega y los plazos posteriores no lo mueven.
2. Todos los plazos vencen antes de la entrega. El cliente adelanta el pago completo en varias veces mientras trabajas (por ejemplo, 50 % al firmar y 50 % a mitad de proyecto, con la entrega al final). Cada uno de esos cobros es un anticipo y lleva su propia factura, con su base y su IVA calculados sobre lo efectivamente cobrado en ese momento, igual que en factura de anticipo pero repetido tantas veces como plazos anteriores a la entrega haya. Al entregar, emites la factura final por el total, restando lo ya facturado en los anticipos.
3. Hay plazos antes y después de la entrega. El caso más habitual en la práctica: una señal al firmar (anticipo, factura aparte) y el resto a 30 o 60 días tras la entrega (aplazamiento del cobro de la factura final, sin factura adicional). Aquí conviven las dos reglas: facturas el anticipo cuando lo cobras, facturas el resto al entregar, y todo lo que venga después de esa segunda factura son solo cobros registrados, no documentos nuevos.
No lo confundas con la facturación por hitos
Si en tu proyecto cada plazo corresponde a una fase o entregable distinto —una parte del trabajo que el cliente revisa y aprueba antes de seguir—, no estás ante un plan de pagos sobre un único entregable: estás facturando por hitos, y ahí cada hito es su propia factura por definición, documente un anticipo o una fase ya entregada. Lo explicamos con detalle en facturación por hitos: cómo facturar un proyecto por fases. Esta guía es para el caso más simple: un solo entregable, sin fases, con un calendario de pagos pactado de antemano.
Cómo llevarlo en Fube
Da igual en cuántas facturas se traduzca tu plan de pagos: cada una sale con su número correlativo dentro de tu serie, y una vez emitida no se edita, como parte de cómo funciona la trazabilidad de Verifactu — cada factura queda con su huella encadenada y Fube la envía siempre a la AEAT. Si tienes varios anticipos y una final del mismo proyecto, te puede ayudar una serie propia para verlas agrupadas de un vistazo.
Para los plazos que no llevan factura propia —los que vencen después de la entrega—, cada cobro se registra sobre la factura final a medida que llega: Fube la marca como parcialmente pagada hasta que la suma de los plazos cuadra con el total, y lo ves reflejado en la gestión de cobros sin tener que llevar la cuenta aparte.
Preguntas frecuentes
¿Y si no sé todavía cuándo entregaré el trabajo? Entonces cualquier plazo que cobres antes de esa entrega, aunque no tengas fecha cerrada, es un anticipo y lleva su factura en el momento del cobro. La fecha de entrega marca la frontera, no al revés.
¿El tipo de IVA cambia entre el anticipo y la factura final? No. El tipo (21 %, 10 % o el que corresponda) es el de la operación; el reparto en plazos solo distribuye en el tiempo cuándo se declara cada parte, no qué tipo se aplica.
¿Tengo que pactar por escrito el calendario de plazos? No es obligatorio, pero conviene dejarlo en el presupuesto o contrato: qué plazos hay, cuánto es cada uno y si cae antes o después de la entrega. Es lo que te permite saber, sin dudarlo, cuántas facturas vas a necesitar antes de emitir la primera.
¿Y si estoy en criterio de caja? Para los plazos anteriores a la entrega no cambia nada: ya se devengan al cobro, con o sin criterio de caja. Para los posteriores, sí influye: en criterio de caja cada cobro parcial genera su propio devengo proporcional, mientras que en régimen general el IVA ya se devengó entero con la factura final.
El número de facturas no lo decide cuántos plazos hayáis pactado, sino cuántos de esos plazos caen antes de entregar el trabajo. Cuéntalos así y sabrás, antes de emitir la primera factura, si necesitas una, dos o varias. Prueba Fube gratis y lleva cada anticipo, cada factura final y cada cobro parcial sin perder el hilo del proyecto.

Hazlo en Fube, no a mano
Facturas, gastos e impuestos con Verifactu, en minutos.
Empieza gratisSin tarjeta · Verifactu incluido



