Factura por expediente a empresas y a la Administración, con un volumen que hace inviable revisar cobro a cobro. El sistema detecta el impago, manda el Amistoso y, si no hay respuesta, programa el Formal. El equipo solo interviene donde importa: aprobar un Legal o pactar un aplazamiento.
Reclama tus facturas impagadas sin perseguir a nadie
Fube vigila cada factura vencida, redacta el recordatorio que toca en cada momento y lo manda por ti, subiendo el tono solo si hace falta. Tú decides cuánta mano dejas a la automatización; el seguimiento deja de ser una tarea pendiente.
- Detecta solo las vencidas, respetando tus días de gracia
- Cinco niveles: Amistoso → Formal → Urgente → Final → Legal
- Tú apruebas, Fube envía (o lo deja Programado)
Avisos de pago sobre facturas vencidas, escalados por nivel. Tú apruebas, Fube reclama.
El dinero que ya facturaste, pero que todavía no es tuyo
Emitir la factura es la parte fácil. Lo que cuesta es lo de después: revisar quién ha pagado, recordar a qué cliente ya escribiste, decidir si insistes o esperas, y redactar el enésimo correo incómodo sin sonar ni blando ni agresivo.
Fube se encarga de esa parte. Detecta solo las facturas vencidas, respeta los días de margen que marques y escala el aviso de forma ordenada: primero cordial y, solo si no hay respuesta, más firme. Cada cliente acumula su propio historial. El objetivo no es presionar: es acortar el plazo medio de cobro sin que estés encima.
- Factura
- F260058
- Importe pendiente
- 1.452,00 €
- Vencía el
- 29/05/2026
- Retraso
- 19 días
Detecta, escala, tú apruebas
El seguimiento de cobros pasa de ser una tarea pendiente a algo que sucede solo, con tu visto bueno donde importa.
- 1
Detecta las vencidas, cada día
Fube revisa a diario qué facturas han pasado de su fecha de vencimiento sin cobrarse, respetando el período de gracia que configures (3 días por defecto).
- 2
Escala según el retraso
Los avisos suben de tono en cinco niveles —Amistoso, Formal, Urgente, Final, Legal—, con los días de espera que tú definas. Cada correo lleva número, importe, vencimiento y días de retraso.
- 3
Tú apruebas, Fube envía (o no)
Dos interruptores separan crear de enviar. Con solo la creación activa, los avisos quedan Programados para que los revises. El nivel Legal exige tu aprobación manual por defecto.
- 4
Lleva la cuenta de la morosidad
Cada cliente con impagos genera un registro con su deuda acumulada y un nivel de riesgo (Bajo, Medio, Alto, Crítico). Cuando paga, sus recordatorios pasan a Pagado solos.
No hay una única forma de reclamar, así que no la imponemos
Defines la escalada, los tiempos y las reglas por cliente. La salvaguarda del nivel Legal siempre te deja la última palabra.
- 1AmistosoTono cordial · día 7
- 2Formal+7 días
- 3Urgente+7 días
- 4Final+7 días
- 5LegalAprobación manualTu visto bueno
Previsualiza el email tal cual lo recibirá el cliente o mándate una prueba a ti mismo para comprobar que todo cuadra. Y si prefieres tu propia voz, creas tus plantillas por nivel; si no, Fube usa textos por defecto.
Calculados al día, si los activas
Si activas la opción, Fube añade los intereses de demora al recordatorio, proporcionales a los días de retraso, sobre una tasa anual que arranca en el tipo legal vigente y tú ajustas. Es la diferencia entre una reclamación informal y una que deja claro que conoces tus derechos en operaciones comerciales.
El interés de demora en operaciones comerciales lo fija la Ley 3/2004: el tipo del BCE más ocho puntos, que la Secretaría General del Tesoro publica en el BOE cada semestre. Fube arranca con el vigente (10,40 % en el 2º semestre 2026), pero no lo cambia solo cuando sale el siguiente: si has pactado otro con tu cliente, o cambia el semestre, lo ajustas tú.
Una reclamación son tres cifras, no una
Principal pendiente + intereses de demora + costes de cobro = total reclamable. Los intereses los añade Fube al recordatorio; los costes de cobro son un derecho aparte que casi nadie reclama.
El artículo 8 de la Ley 3/2004 te da 40 € fijos «en todo caso y sin necesidad de petición expresa», más los gastos de cobro justificados que superen esa cantidad: un burofax de 25 € reclama 40; uno de 120 € reclama 120, no 160. Es el detalle que se suma mal casi siempre.
Calcula el desglose de tu factura vencidaTú decides cuánta mano dejas a la automatización
Detección diaria, escalada en cinco niveles y un registro de morosidad que se actualiza solo. La gestión de cobros está disponible en los planes Pro, Business y Elite.
niveles de escalada: Amistoso, Formal, Urgente, Final y Legal
de gracia por defecto antes de mover ficha (ajustable)
el último nivel siempre requiere tu aprobación manual
Para quien factura mucho y no llega a perseguir cobros
El mismo mecanismo a otra escala: los mismos avisos ordenados, sin tener que montar un proceso de recobro ni contratar a nadie para ello. La tesorería deja de ser una incógnita de fin de mes.
Cada cliente con impagos genera un registro con su deuda acumulada, los recordatorios enviados y un nivel de riesgo calculado. Cuando paga, todos sus recordatorios pendientes pasan a Pagado solos.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntáis sobre la gestión de cobros.
Solo si tú lo decides. Hay dos interruptores separados: «Habilitar recordatorios» controla que Fube los cree, y «Envío automático» controla que los mande. Puedes dejar la creación activa y el envío desactivado: los recordatorios quedan en estado Programado para que los revises y envíes uno a uno.
Por defecto, el nivel Legal requiere tu aprobación manual: Fube lo crea pero no lo envía sin tu visto bueno. Es una salvaguarda pensada para que ninguna comunicación delicada salga sin que la hayas leído.
Sí. Desde la ficha de cada cliente desactivas sus recordatorios, le pones días de gracia distintos o un email de destino alternativo. Útil cuando estás negociando un aplazamiento o cuando un cliente concreto merece otro trato.
Cuando registras el cobro y la factura queda pagada entera, todos sus recordatorios pendientes pasan solos al estado Pagado: no tienes que ir cancelándolos uno a uno. Si paga sólo una parte, siguen su curso con lo que queda pendiente.
Si activas la opción, sí: los añade al recordatorio de forma proporcional a los días de retraso, sobre una tasa anual que tú configuras. Una configuración nueva arranca con el tipo legal vigente, que fija el artículo 7 de la Ley 3/2004 (el tipo del BCE más ocho puntos) y publica la Secretaría General del Tesoro en el BOE cada semestre. Fube no lo cambia solo cuando sale el siguiente: si pactas otro tipo con tu cliente, o cambia el semestre, lo ajustas tú.
Sí. Creas plantillas por nivel en Tesorería › Gestión de cobros › Plantillas. Si no creas ninguna, Fube usa textos por defecto redactados para la mayoría de situaciones.
Hay dos salvaguardas puestas para que no lo parezca. La primera es un tope de envíos al día —50 por defecto, ajustable entre 1 y 500—: aunque un día te venzan doscientas facturas, no salen doscientos correos de golpe. La segunda es que cada recordatorio lleva su enlace de baja, así que un cliente que no quiera recibirlos puede dejar de hacerlo por sí mismo, sin escribirte. Las dos cosas cuidan lo mismo: que tu dominio siga entregando bien cuando de verdad necesites que un correo llegue.
Por entregabilidad, los emails salen desde la dirección del sistema, pero el remitente que tu cliente ve y la dirección de respuesta (Reply-To) son las que tú configures, de modo que cualquier contestación te llega directamente a ti.
Deja de perseguir facturas
Empieza gratis y, cuando lo necesites, activa la gestión de cobros —disponible en los planes Pro, Business y Elite— para que Fube reclame por ti con tu visto bueno donde importa.
