Previsión de tesorería para enero: cómo reservar el IVA y el IRPF del cuarto trimestre
Cómo apartar ya el dinero del IVA, el pago fraccionado de IRPF y las retenciones del cuarto trimestre para que enero no te pille con la cuenta justa después de Navidad.
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Diciembre es el mes en que más gasta el negocio y menos cobra: cenas, regalos, vacaciones de clientes que retrasan pagos y, justo detrás, enero con los impuestos del cuarto trimestre llegando a la vez. Si no has apartado nada, el 1 de enero te encuentras con el IVA de tres meses, el pago fraccionado de IRPF y las retenciones de la plantilla pidiendo cuenta el mismo mes en que tus clientes aún no han vuelto a pagar.
Este post es para el autónomo o la pequeña empresa que quiere llegar a enero sabiendo cuánto tiene que dejar quieto en la cuenta y de dónde sale. Es la versión concreta, para este trimestre, de lo que explica la previsión de tesorería paso a paso.
Qué sale de la cuenta en enero
Hay que distinguir entre lo que se paga y lo que se presenta, y entre lo que depende de ti y lo que ya está decidido. En el cuarto trimestre coinciden normalmente:
- IVA del trimestre (modelo 303): la diferencia entre el IVA que has repercutido y el que has soportado entre octubre y diciembre. Si tienes más IVA soportado que repercutido, sale a compensar o a devolver y no es un pago.
- Pago fraccionado de IRPF (modelo 130), si eres autónomo en estimación directa y no estás en el caso de retención casi total de tus clientes.
- Retenciones (modelo 111 y, si alquilas local, modelo 115): lo que has retenido a trabajadores, profesionales o arrendadores y que ingresas tú por cuenta de ellos.
- Cuota de autónomos, que se cobra cada mes y que en enero convive con todo lo anterior.
- Resumen anual de IVA (modelo 390): no genera pago, pero obliga a cuadrar el año, y quien lo preparó con prisa suele descubrir un IVA mal apuntado justo cuando ya no hay margen. Si lo presentas, mira antes cuándo hay que hacerlo.
Los plazos de este trimestre son, por costumbre, hasta el 20 de enero para retenciones y hasta el 30 de enero para IVA, pago fraccionado y resumen anual, con la domiciliación bancaria cerrando unos días antes. Confírmalos en el calendario fiscal cuando la AEAT publique el de 2027: si el último día cae en fin de semana o festivo, se traslada al siguiente hábil.
Paso 1: estima el IVA del trimestre con lo que ya tienes
No hace falta esperar a diciembre. A mitad de octubre ya tienes ingresos y gastos de dos tercios del trimestre, y con eso se hace una estimación honesta:
- Suma el IVA repercutido en las facturas emitidas de octubre y lo que llevas de noviembre.
- Resta el IVA soportado de las facturas de gasto que ya has registrado.
- Proyecta lo que queda con la media de las últimas semanas, no con tu mejor semana.
Un matiz que descuadra a mucha gente: el IVA se devenga al emitir la factura, no al cobrarla (salvo que estés en el régimen especial de criterio de caja). Una factura de diciembre que el cliente paga en febrero ya cuenta en el 303 de enero, así que ese IVA lo adelantas tú. Es exactamente el caso en que un negocio rentable se queda sin liquidez.
Paso 2: separa lo facturado de lo cobrado
Para decidir cuánto apartar, la pregunta útil no es «¿cuánto IVA debo?», sino «¿cuánto de ese IVA corresponde a facturas que aún no he cobrado?». Esa parte es la que de verdad no tienes en la cuenta.
Haz una lista corta, con tres columnas:
| Factura | Vencimiento | IVA que incluye |
|---|---|---|
| Cliente A, diciembre | 15 de febrero | lo que figure en la factura |
| Cliente B, noviembre | 30 de diciembre | lo que figure en la factura |
| Cliente C, noviembre | cobrada | ya está en la cuenta |
Lo que está sin cobrar y vence después del plazo del 303 es dinero que tendrás que poner de otra fuente. Esa es la cifra que hay que cubrir con reserva propia o con una gestión de cobro antes de fin de año. Para esto sirve ordenar tus facturas pendientes por antigüedad y llamar primero a quien vence en diciembre.
Paso 3: aparta una cantidad fija cada semana
Intentar juntar todo en la última semana es lo que falla. Funciona mejor un traspaso semanal a una cuenta aparte, o a una subcuenta si tu banco las ofrece:
- Calcula el total estimado de impuestos del trimestre (IVA a pagar + pago fraccionado + retenciones).
- Réstale lo que ya tienes apartado.
- Divide el resto entre las semanas que quedan hasta el plazo.
Con 10 semanas por delante, cada traspaso es pequeño y no se nota; con 2 semanas, no cabe. Un ejemplo neutro: si estimas 3.000 € de impuestos y empiezas con 10 semanas, son 300 € por semana. Si lo dejas para el último mes, son 750 €, en el mes que menos sobra.
Si ya usas una cuenta separada para impuestos, es un buen momento para revisar que sigue recibiendo su parte y que no se ha usado para pagar proveedores. Es el mismo criterio del calendario de cobros semanal: una cita fija, siempre el mismo día.
Paso 4: no olvides lo que no es impuesto
Una previsión que sólo recoge impuestos sigue siendo optimista. En enero también cae:
- La cuota de autónomos y, si tienes plantilla, los seguros sociales del mes.
- El alquiler y los suministros, que no se toman vacaciones.
- Las renovaciones anuales de seguros, dominios o software que muchas veces se cargan en enero.
- Los gastos de Navidad aún sin pagar: una cena de empresa o una cesta que se factura en diciembre y se paga en enero. Tienes el detalle en la comida de Navidad de empresa.
Paso 5: ensaya el peor escenario
Haz una segunda versión de la previsión en la que tus dos clientes más lentos pagan un mes tarde. Si con ese escenario el saldo no llega a cubrir los impuestos, tienes tiempo de reaccionar ahora y no en la última semana de enero:
- Ofrece un pequeño descuento por pronto pago a quien tenga una factura grande pendiente.
- Pide un anticipo al empezar los proyectos que arrancan en enero.
- Negocia con un proveedor mover un pago de diciembre a febrero.
- Valora si es el momento de adelantar o retrasar una compra de equipo, sabiendo que cambia el IVA soportado del trimestre.
Si tu IVA a pagar sale muy por encima de lo normal, antes de buscar financiación revisa si hay facturas de gasto sin registrar: cada una que falta es IVA soportado que no estás deduciendo.
Qué te ahorra un buen registro durante el trimestre
Casi todo lo anterior se vuelve trivial si las facturas emitidas, las recibidas y los cobros están registrados a medida que ocurren. Con eso, el IVA estimado y la lista de cobros pendientes salen de la propia facturación y la tesorería, sin reconstruirlos en enero a partir de extractos. Es la razón por la que un cierre de trimestre ordenado se parece más a leer un informe que a investigar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debo apartar si no sé cuánto va a salir de IVA?
Parte de los trimestres anteriores y ajusta por lo que llevas facturado este. Como referencia prudente, usa el IVA a pagar medio de tus últimos trimestres y súmale lo que corresponda a las facturas grandes de diciembre. Es mejor que sobre que improvisar el 30 de enero.
¿Puedo aplazar el pago si no llego?
Existe la posibilidad de solicitar un aplazamiento o fraccionamiento a la Administración, con condiciones y requisitos propios, y que no siempre se concede (por ejemplo, hay límites para determinadas deudas y no cabe en cualquier caso). No es una solución para planificar con ella: es un plan B que conviene conocer antes de que termine el plazo, no después.
¿Presentar a tiempo y no pagar es mejor que no presentar?
Presentar en plazo evita los recargos de la presentación fuera de plazo, pero la deuda sigue ahí y genera sus propios intereses y recargos de apremio. Si prevés que no llegas, lo sensato es hablar con tu gestoría o asesor cuanto antes, con la previsión en la mano.
¿Y si mi IVA del trimestre sale a devolver?
Entonces no hay pago, pero tampoco conviene contar con la devolución como liquidez: llega después y, según el caso, puede compensarse en el trimestre siguiente. Mantén tu previsión sin ese ingreso.
¿Cambia algo en 2027 por Verifactu?
Para los autónomos, la obligación de usar un software de facturación conforme empieza el 1 de julio de 2027, y para las sociedades, el 1 de enero de 2027. Si tu negocio es una sociedad, enero es también el mes de ajustar tu programa de facturación, y conviene que ese cambio no coincida en la misma semana con el cierre del trimestre. Tienes el detalle en Verifactu.
Un calendario mínimo para llegar con holgura
- Finales de octubre: primera estimación del IVA y de los impuestos del trimestre.
- Noviembre: traspaso semanal a la cuenta de reserva y revisión de cobros que vencen en diciembre.
- Mediados de diciembre: segunda estimación con el escenario de pagos tardíos.
- Última semana de diciembre: confirma que la cuenta de reserva cubre el importe previsto y deja registradas todas las facturas del año.
- Principios de enero: presenta pronto. Adelantarte a la última semana evita que un fallo del certificado o de la plataforma se convierta en un recargo.
Con una previsión así, enero deja de ser el mes del susto y pasa a ser uno más del calendario. Si quieres tener facturas, cobros e IVA estimado en un mismo sitio, puedes probar Fube.

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