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Previsión de tesorería: cómo hacerla paso a paso

Guía práctica para hacer una previsión de tesorería paso a paso: define el horizonte, parte del saldo real y proyecta tus cobros y pagos para anticipar los meses en rojo.

Equipo Fube · 1 de julio de 2026 · 8 min de lectura
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Previsión de tesorería: cómo hacerla paso a paso

Facturas bien, tienes clientes y, sobre el papel, el negocio va. Y aun así, cada fin de mes te entra la misma duda: cuando coincidan la nómina, el IVA del trimestre y ese cliente que paga a 60 días, ¿llegará el dinero a tiempo? Esa pregunta tiene respuesta, y no hace falta ser financiero para dársela. Se llama previsión de tesorería: una foto de lo que va a entrar y salir de tu cuenta en las próximas semanas, para que ningún pago te pille por sorpresa.

En esta guía verás qué es exactamente, en qué se diferencia del flujo de caja y cómo montar la tuya paso a paso, con una plantilla sencilla que puedes reutilizar cada mes.

Qué es una previsión de tesorería

Una previsión de tesorería es una estimación, ordenada en el tiempo, de los cobros y pagos futuros de tu negocio. No mira al pasado (eso es la contabilidad), sino hacia delante: te dice cuánto dinero tendrás disponible en tu cuenta dentro de una semana, de un mes o de un trimestre.

La diferencia con el flujo de caja es sencilla. El flujo de caja mide lo que ya ha entrado y salido en un periodo cerrado; la previsión proyecta lo que va a pasar. Una mira por el retrovisor, la otra por el parabrisas. Y para conducir tu tesorería sin sustos, necesitas mirar hacia delante.

Por qué te conviene hacerla

El problema de fondo no suele ser la falta de beneficio, sino el desajuste entre fechas: los gastos son puntuales (la nómina el día 30, el alquiler el 1, el IVA el 20 de enero) y muchos cobros llegan tarde. Un negocio rentable puede quedarse sin liquidez solo porque los cobros y los pagos no están sincronizados.

Prever tu tesorería te permite:

  • Anticiparte a los meses ajustados con semanas de margen, en vez de descubrirlos el día que no cuadra la cuenta.
  • Negociar con calma: pedir un aplazamiento a un proveedor o adelantar una gestión de cobro cuando aún tienes tiempo, no cuando ya es una urgencia.
  • Tomar decisiones con datos: saber si de verdad puedes permitirte esa compra, esa contratación o ese pago del impuesto sin recurrir a un descubierto caro.

Cómo hacer tu previsión de tesorería paso a paso

1. Elige el horizonte y la periodicidad

Decide hasta cuándo miras y con qué detalle. Para el día a día, una previsión semanal a 8-12 semanas es muy práctica: suficiente margen para reaccionar sin perderte en el largo plazo. Para una visión más estratégica, usa columnas mensuales a 6-12 meses. Muchos negocios combinan ambas: semanal para lo inmediato, mensual para lo demás.

2. Parte del saldo inicial real

Toda previsión arranca de un dato cierto: el saldo actual de tus cuentas. Suma el dinero que hoy tienes disponible en el banco (y en caja, si trabajas con efectivo). Ese será el punto de partida sobre el que se irán acumulando las entradas y restando las salidas.

3. Anota los cobros previstos con su fecha real

Lista lo que esperas cobrar y, sobre todo, cuándo lo vas a cobrar de verdad. La clave está en usar la fecha de vencimiento, no la de emisión de la factura: si facturas hoy con pago a 60 días, ese cobro entra en la previsión dentro de dos meses, no ahora.

Incluye las facturas emitidas pendientes de cobro, los servicios recurrentes que ya tienes contratados y las ventas que puedas estimar con prudencia. Ante la duda, sé conservador: es preferible que sobre dinero a que falte.

4. Anota los pagos previstos

Haz lo mismo con las salidas, agrupándolas para no olvidar ninguna:

  • Pagos fijos: alquiler, nóminas y seguros sociales, cuotas, suscripciones, préstamos.
  • Pagos variables: proveedores, compras, gastos de la actividad.
  • Impuestos: reserva su fecha en el calendario. El IVA y los pagos fraccionados de IRPF vencen en momentos concretos y suelen ser los importes que más descuadran un mes. Si no los anotas, la previsión miente.

5. Calcula el saldo proyectado periodo a periodo

Ahora encadena los números. Para cada semana o mes:

Saldo final = saldo inicial + cobros del periodo − pagos del periodo

El saldo final de un periodo es el inicial del siguiente. Así, arrastrando el resultado, obtienes la curva de tu liquidez en el tiempo y ves con claridad hacia dónde va la cuenta.

6. Detecta los meses en rojo y actúa con margen

Lo importante de la previsión no son las casillas: son los saldos negativos que aparecen. Cuando un periodo se pone en rojo, tienes tiempo para maniobrar antes de que ocurra:

  • Adelantar la gestión de las facturas impagadas o próximas a vencer.
  • Ofrecer un pequeño descuento por pronto pago para adelantar un cobro.
  • Negociar con un proveedor un aplazamiento o un fraccionamiento.
  • Pedir un anticipo al arrancar un proyecto grande.

7. Actualiza la previsión cada semana

Una previsión no es un documento que se hace una vez y se guarda: es una herramienta viva. Dedícale unos minutos cada semana para incorporar los cobros y pagos que se han confirmado, corregir fechas y ajustar estimaciones. Cuanto más la revisas, más fiable se vuelve.

Ejemplo de plantilla de previsión de tesorería

Un ejemplo sencillo con tres meses. Los importes son orientativos:

ConceptoMes 1Mes 2Mes 3
Saldo inicial4.000 €5.200 €1.900 €
Cobros de clientes6.500 €4.800 €7.000 €
Total entradas6.500 €4.800 €7.000 €
Alquiler y suministros1.100 €1.100 €1.100 €
Nóminas y cuotas2.400 €2.400 €2.400 €
Proveedores1.800 €1.600 €2.000 €
Impuestos (IVA/IRPF)3.000 €
Total salidas5.300 €8.100 €5.500 €
Saldo final5.200 €1.900 €3.400 €

En el ejemplo, el mes 2 concentra el pago del impuesto trimestral y la cuenta se queda muy justa. Verlo con un mes de antelación es justo lo que te permite llegar a ese punto sin apuros: adelantas un cobro o mueves un pago no urgente, y el problema desaparece antes de existir.

Errores frecuentes al hacer la previsión

  • Usar la fecha de la factura y no la de cobro. Es el error que más descuadra: proyectas un ingreso semanas antes de que llegue de verdad.
  • Olvidar los impuestos. El IVA y los pagos fraccionados llegan siempre, y en fechas concretas. Deben estar en la previsión desde el principio.
  • Ser optimista con los cobros. Da por cobrado solo lo razonable. Si un cliente suele pagar tarde, refléjalo con su fecha realista.
  • No actualizarla. Una previsión de hace dos meses ya no describe tu situación. Sin repaso periódico, pierde todo su valor.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto debo hacer la previsión de tesorería?

Lo ideal es mantener una única previsión y actualizarla cada semana, no rehacerla desde cero. Una revisión breve pero constante vale mucho más que un gran documento que solo miras cada trimestre.

¿Es lo mismo la previsión de tesorería que el presupuesto?

No. El presupuesto planifica ingresos y gastos de todo un ejercicio para ver si el negocio será rentable; la previsión de tesorería se centra en las fechas de cobro y pago para asegurar que tendrás liquidez en cada momento. Son complementarios: uno mira el beneficio, la otra el dinero disponible.

¿Necesito un programa para hacerla?

Puedes empezar con una hoja de cálculo; lo importante es el hábito de mirar hacia delante. Un programa de gestión te ahorra el trabajo manual, porque ya conoce las fechas de vencimiento de tus facturas. Si prefieres una estimación rápida, tienes el simulador de tesorería de Fube.

Cómo te ayuda Fube a prever tu tesorería

Buena parte del trabajo de una previsión es reunir las fechas de cobro y pago, y ahí es donde una herramienta te quita horas. Con el control de tesorería de Fube tienes esa información ordenada y al día:

  • Vencimientos de cobros y pagos con su fecha, para saber qué entra y qué sale y cuándo.
  • Panel de cobros pendientes: qué facturas están sin cobrar y cuáles vencen pronto, el punto de partida de cualquier previsión realista.
  • Previsión de liquidez: una proyección de tus cobros y pagos para los próximos días y semanas, construida sobre tus vencimientos reales.

Y para partir siempre de un saldo cierto, la conciliación bancaria cruza tu extracto con tus facturas y te dice cuánto has cobrado de verdad. Con esa base, prever tu tesorería deja de ser una tarea que da pereza y pasa a ser un vistazo de un par de minutos.

Controla y prevé tu tesorería con Fube →


Nota legal: El contenido de este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal, contable ni legal. Recomendamos consultar con un profesional especializado antes de tomar decisiones basadas en esta información.

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