IVA en dropshipping y ventas a distancia: cuándo aplicar la ventanilla única (IOSS)
Si vendes online productos que llegan directamente desde fuera de la UE (dropshipping), el IVA no funciona como en una venta nacional. Qué es el IOSS, cuándo se aplica y qué pasa si no lo usas.

Si vendes online y el producto no sale de un almacén tuyo en España sino que lo envía directamente un proveedor de fuera de la Unión Europea —el caso típico del dropshipping con proveedores en China o en otros terceros países—, el IVA de esa venta no funciona como el de una tienda que factura desde aquí. Ahí no aplica el IVA intracomunitario ni el régimen general: entra en juego un mecanismo distinto, pensado para bienes importados de bajo valor, llamado IOSS.
Confundir este régimen con el de las ventas dentro de la UE es el error más habitual, y tiene consecuencia: si no se declara el IVA como toca, el envío se queda retenido en aduana o el cliente recibe un cargo sorpresa al recibir el paquete. Nada que transmita confianza a quien acaba de comprar en tu tienda.
Qué es el IOSS y por qué existe
El IOSS (Import One-Stop Shop, ventanilla única de importación) es el régimen especial que permite declarar y pagar en un único trámite el IVA de las ventas a distancia de bienes importados desde fuera de la UE, en envíos de valor no superior a 150 €, según confirma la Agencia Tributaria.
Se creó junto al resto de reglas de IVA del comercio electrónico que entraron en vigor el 1 de julio de 2021, cuando desapareció la antigua exención de IVA para envíos de hasta 22 € de valor. Desde entonces, prácticamente cualquier paquete que entra en la UE desde un tercer país lleva IVA, se use o no el IOSS.
IOSS no es lo mismo que el IVA intracomunitario ni que el OSS
Es fácil mezclar los tres conceptos si vendes online, pero cada uno cubre un supuesto distinto:
- IVA intracomunitario / OSS (Modelo 369, régimen de la Unión): se aplica cuando el bien ya está en la UE y viaja de un país miembro a otro (por ejemplo, tu almacén en España envía a un cliente en Francia). Aquí sí existe un umbral común de 10.000 € anuales de ventas a distancia acumuladas en toda la UE: por debajo, puedes seguir aplicando el IVA español; superado, el IVA se paga en el país del cliente, normalmente a través del propio OSS.
- IOSS (régimen de importación): se aplica cuando el bien entra en la UE desde fuera (China, Reino Unido, EE. UU...) en un envío de hasta 150 €. Aquí no existe umbral de facturación anual: lo que importa es el valor de cada envío, no cuánto factures al año.
Este es justo el caso del dropshipping con proveedor extracomunitario: el cliente compra en tu tienda, pero el paquete sale directamente del país de origen del proveedor. A efectos de IVA, es una importación, no una venta intracomunitaria.
Cómo funciona en la práctica
- El vendedor (o la plataforma, si vende a través de un marketplace que actúa como interfaz electrónica) cobra el IVA español al cliente en el momento de la compra, al tipo que corresponda al producto.
- Ese IVA se declara mensualmente en el Modelo 369, régimen de importación, con un plazo que termina el último día del mes siguiente al de la venta.
- Si el vendedor no está establecido en la UE, necesita un intermediario establecido en un Estado miembro que lo registre en el IOSS y presente las declaraciones en su nombre.
- El número de identificación IOSS (NIOSS) se comunica en la aduana de entrada para acreditar que el IVA ya se ha pagado, y así el paquete no vuelve a tributar al entrar.
Qué pasa si no usas el IOSS
El IOSS es voluntario, no obligatorio. Si no te acoges a él, la venta sigue estando sujeta a IVA, pero el trámite se traslada a otro punto de la cadena: el IVA se liquida en el momento de la importación, y suele ser el transportista o el operador postal quien lo adelanta y luego lo cobra al cliente junto con un recargo por gestión aduanera. El resultado es peor experiencia de compra —el cliente paga más de lo que vio en el checkout y tiene que hacer un trámite extra para recibir su pedido—, algo que conviene evitar si el IOSS es una opción viable para tu volumen de ventas.
Para envíos de más de 150 €, el IOSS no aplica en ningún caso: esos paquetes siguen el procedimiento de importación ordinario, con su declaración aduanera (DUA) y liquidación de IVA —y, si corresponde, arancel— en frontera.
Qué significa esto para tu facturación
Da igual si el pedido se gestiona por IOSS o por importación ordinaria: sigue siendo una venta que exige emitir una factura correcta a tu cliente, con el IVA español que le cobraste reflejado en ella. Si vendes con WooCommerce o PrestaShop, Fube traduce automáticamente el tipo de IVA de cada pedido al cuadro español para que la factura salga bien sin que tengas que revisar el impuesto línea a línea; la presentación del Modelo 369 (OSS o IOSS) sigue siendo un trámite aparte que gestionas tú, tu intermediario o tu asesoría.
Preguntas frecuentes
¿El IOSS aplica también si vendo a través de Amazon o un marketplace similar? Si el marketplace actúa como interfaz electrónica facilitadora de la venta, suele ser él quien se registra en el IOSS y gestiona el IVA de esos envíos, no el vendedor individual. Conviene confirmar con cada plataforma cómo lo resuelve.
¿Necesito el IOSS si mi proveedor de dropshipping ya está en la UE? No. Si el producto ya está en un almacén dentro de la UE cuando lo compra tu cliente, es una venta intracomunitaria (OSS) o nacional, no una importación.
¿El IOSS sustituye al Modelo 303? No lo sustituye: son declaraciones distintas para operaciones distintas. El 303 sigue recogiendo tu IVA nacional; el 369 (OSS/IOSS) recoge específicamente las ventas a distancia y de importación acogidas a estos regímenes especiales.
Nota legal: El contenido de este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal, contable ni legal. Recomendamos consultar con un profesional especializado antes de tomar decisiones basadas en esta información.



