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Facturar bonos y packs de sesiones prepagadas: cuándo se devenga el IVA

Vendes bonos de varias sesiones (clases, tratamientos, citas) que el cliente paga por adelantado y canjea con el tiempo. Cuándo se devenga el IVA, cómo facturar el bono y qué pasa con las sesiones que caducan sin usarse.

Equipo Fube · 19 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
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Facturar bonos y packs de sesiones prepagadas: cuándo se devenga el IVA

Un gimnasio vende un bono de 10 clases de yoga. Una clínica de estética, un pack de 5 sesiones de tratamiento. Una academia, 8 horas de clases particulares. En los tres casos el cliente paga todo (o casi todo) por adelantado y va gastando las sesiones cuando le viene bien, a veces durante meses. Y en los tres casos surge la misma duda a la hora de facturar: ¿se factura el bono entero al venderlo, o cada sesión suelta a medida que se presta?

Esta guía es para quien vende packs o bonos de sesiones prepagadas —gimnasios, clínicas, academias, peluquerías, entrenadores y coaches— y necesita saber en qué momento nace la obligación de declarar el IVA de ese cobro, y qué hacer con las sesiones que el cliente nunca llega a usar.

Bono de sesiones: ni un anticipo puntual, ni una suscripción

Antes de entrar en el IVA, conviene distinguir el bono de sesiones de otras dos figuras con las que se confunde:

  • No es una factura de anticipo clásica, porque ahí el cliente adelanta parte del precio de un único trabajo concreto (una reforma, un proyecto) que se entrega una sola vez. El bono, en cambio, cubre varias prestaciones independientes que el cliente va canjeando una a una.
  • No es una factura recurrente, porque ahí se cobra periódicamente (cada mes) por un servicio continuado. El bono se cobra una sola vez por un número cerrado de sesiones, que el cliente puede gastar en el ritmo que quiera dentro del plazo de validez.

Es una figura propia, y la normativa del IVA también la trata de forma específica: como un bono o vale.

La regla clave: bono univalente vs. bono polivalente

Desde 2019, España aplica el tratamiento armonizado de bonos en el IVA que fija la Resolución de 28 de diciembre de 2018 de la Dirección General de Tributos (BOE-A-2018-18094), que traspone la Directiva (UE) 2016/1065. Todo gira en torno a una distinción:

  • Bono univalente (de un solo fin): en el momento de venderlo ya se sabe qué servicio concreto dará derecho a recibir y qué tipo de IVA le corresponde. Un bono de 10 clases de yoga en el mismo gimnasio, todas al mismo precio y con el mismo IVA, es univalente.
  • Bono polivalente (de fines múltiples): en el momento de venderlo no se sabe con certeza qué tipo de IVA se aplicará al canjearlo, normalmente porque el bono puede cambiarse por servicios distintos con tipos de IVA diferentes (por ejemplo, un pack que combina sesiones y venta de producto con otro tipo impositivo).

Y aquí está la diferencia que importa para facturar:

  • Bono univalente → el IVA se devenga cuando el bono se pone en posesión del cliente, es decir, en el momento del cobro, igual que un anticipo.
  • Bono polivalente → el IVA se devenga en cada canje, cuando el cliente usa efectivamente el servicio, no cuando compra el bono.

La mayoría de los packs de sesiones de un mismo negocio y un mismo servicio (clases, tratamientos, citas) son univalentes: se sabe desde el minuto uno qué se presta y con qué IVA. Solo hay que fijarse en el caso polivalente cuando el pack mezcla conceptos con distinto tipo de IVA.

Cómo se factura en la práctica

Si tu bono es univalente —el caso habitual—, se factura entero al venderlo, no sesión a sesión.

Ejemplo. Un gimnasio vende un bono de 10 clases de yoga a 15 € + IVA la clase:

  • Base imponible: 150 €
  • IVA (21 %): 31,50 €
  • Total facturado y cobrado al vender el bono: 181,50 €

Esa factura se emite en el momento del cobro, con su serie y numeración correlativa como cualquier otra. Conviene que describa bien el objeto: "bono de 10 sesiones de clase de yoga", con su fecha de caducidad si el bono la tiene.

A partir de ahí, cada vez que el cliente asiste a una clase no se emite una nueva factura ni se declara IVA otra vez: ese IVA ya quedó declarado en el trimestre en que se vendió el bono. Lo que sí conviene llevar, aunque no tenga efecto fiscal, es un control interno de cuántas sesiones le quedan a cada cliente, para no perder la cuenta.

Qué pasa con las sesiones caducadas o no usadas

Es la pregunta que más veces se repite: el cliente compró 10 sesiones, solo vino a 6, el bono caduca y las 4 restantes se pierden. ¿Hay que devolver algo a Hacienda?

Como el bono es univalente, el hecho imponible ya se produjo al venderlo: el IVA se devengó entero en ese momento, sobre el importe total cobrado, independientemente de cuántas sesiones se lleguen a disfrutar después. Si el cliente no agota el bono y no le devuelves el importe de las sesiones no usadas, no hay una nueva operación que rectificar: ya facturaste y declaraste el importe completo cuando cobraste.

La situación cambia si decides devolver el importe de las sesiones no consumidas (total o parcialmente): en ese caso sí hay que regularizarlo con una factura rectificativa por la parte devuelta, porque ahí sí se deshace una operación que ya habías facturado. Si tu negocio maneja devoluciones parciales de bonos con cierta frecuencia, conviene que fijes el criterio con tu asesoría para aplicarlo siempre igual.

Cómo lo ordena Fube

El bono de sesiones es, a efectos de facturación, una factura más: se emite con su serie y numeración correlativa en el momento del cobro, por el importe total del pack. Fube te deja describir el bono con claridad —número de sesiones, servicio, caducidad si aplica— para que quede identificado sin ambigüedad.

Cuando el cliente paga, registras el cobro y lo ves reflejado en tu gestión de cobros, sin tener que perseguir a mano qué bonos están cobrados y cuáles pendientes. Y como toda factura que emites con Fube, sale conforme a Verifactu: con su QR, su huella encadenada y enviada siempre a la Agencia Tributaria. El plazo: obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para sociedades y desde el 1 de julio de 2027 para el resto de empresarios y profesionales.

Eso sí, Fube no lleva automáticamente la cuenta de "sesiones consumidas" de cada bono: la factura y el cobro quedan registrados, pero el control de canjes lo sigues llevando tú, por ejemplo con tu agenda de citas o tu propio sistema de reservas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo facturar cada sesión por separado en vez del bono completo?

Es una opción posible si prefieres tratarlo así, pero entonces cada sesión se factura y se declara según se presta, sin el efecto de adelantar el IVA. Lo más habitual para bonos univalentes —y lo que exige la normativa cuando cobras el importe completo por adelantado— es facturar el bono entero en el momento del cobro.

¿Y si el pack mezcla sesiones con distinto tipo de IVA?

Entonces es un bono polivalente, y la regla cambia: no se devenga IVA al vender el bono, sino en cada canje, según el servicio concreto que el cliente reciba en ese momento. Es un caso menos habitual, pero conviene identificarlo bien porque la factura y la declaración funcionan de forma distinta.

¿Tengo que indicar el número de sesiones en la factura?

No es un requisito legal específico de las facturas de bonos, pero es buena práctica describir con precisión qué se vende —número de sesiones, servicio, caducidad si la tiene— para que la factura documente bien la operación y no haya dudas si Hacienda la revisa.

¿El bono caduca automáticamente si no le pongo fecha límite?

No. Si no fijas una fecha de caducidad, el bono queda vigente indefinidamente salvo que tus condiciones comerciales digan otra cosa. Poner un plazo razonable de validez es una decisión de negocio, no una obligación fiscal.


Facturar un bono de sesiones no tiene más misterio que entender que el IVA se adelanta al momento del cobro, igual que en un anticipo, y que las sesiones que el cliente no llegue a gastar no obligan a rectificar nada si no le devuelves el dinero. Con la factura del bono bien emitida desde el principio, todo lo demás es solo llevar la cuenta de las sesiones que van quedando.

Si quieres emitir tus bonos y packs con la numeración en orden y el cobro siempre registrado, puedes crear tu cuenta en Fube gratis y facturarlos igual que cualquier otra operación de tu negocio.

Nota legal: el contenido de este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal, contable ni legal. Para tu caso concreto, consulta con tu asesoría fiscal.

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