Punto de equilibrio: cómo calcular cuánto tienes que facturar para no perder dinero
El punto de equilibrio es la cifra de ventas que cubre justo tus gastos: ni ganas ni pierdes. Te explicamos la fórmula paso a paso, con ejemplos para producto y para servicios, para que sepas cuánto necesitas facturar cada mes.

Hay una pregunta que todo autónomo o pequeño negocio debería saber responder de memoria: ¿cuánto tengo que facturar este mes para no perder dinero? Muchos la esquivan porque suena a contabilidad complicada. No lo es. Se llama punto de equilibrio y se calcula con una resta y una división.
Saber tu punto de equilibrio te cambia la forma de mirar el negocio. Dejas de ir a ciegas y empiezas a tener una referencia clara: por debajo de esa cifra, pierdes; por encima, ganas. Es el número que convierte la sensación de "no sé si voy bien" en una respuesta concreta.
Qué es el punto de equilibrio
El punto de equilibrio (también llamado umbral de rentabilidad o, en inglés, break-even point) es el nivel de ventas en el que tus ingresos igualan exactamente a tus costes totales. En ese punto no ganas ni pierdes: el beneficio es cero.
- Si vendes por debajo del punto de equilibrio, no cubres los gastos y pierdes dinero.
- Si vendes por encima, cada venta adicional empieza a dejar beneficio.
No es un dato que se calcule una vez y se olvide. Es una brújula: te dice a partir de qué momento del mes tu negocio empieza a ganar dinero de verdad.
Los tres números que necesitas
Para calcular el punto de equilibrio solo tienes que separar tus gastos en dos tipos y conocer tu precio de venta.
1. Costes fijos
Son los gastos que tienes vendas mucho o vendas poco. No dependen del volumen:
- Alquiler del local u oficina.
- Cuota de autónomos y seguros.
- Suministros básicos (luz, internet, teléfono).
- Software, gestoría y herramientas de trabajo.
- Sueldos fijos, si tienes equipo.
2. Costes variables
Son los que suben o bajan según lo que vendes. Cada unidad que produces o cada servicio que prestas te cuesta algo:
- Materia prima y materiales.
- Envoltorio, envíos o packaging.
- Comisiones por venta.
- Subcontrataciones ligadas a un encargo concreto.
3. El precio de venta
El importe sin IVA al que vendes cada producto o servicio. Si aún no lo tienes claro, empieza por aquí: cómo calcular el precio de venta.
Trabaja siempre con importes sin IVA. El IVA que cobras no es tuyo: lo recaudas para Hacienda y luego lo liquidas. Meterlo en el cálculo distorsiona el resultado.
La fórmula, paso a paso
El punto de equilibrio se apoya en un concepto sencillo: el margen de contribución, que es lo que te queda de cada venta después de pagar su coste variable, para ir cubriendo los costes fijos.
Margen de contribución = Precio de venta − Coste variable unitario
Con eso, el punto de equilibrio en unidades es:
Punto de equilibrio (unidades) = Costes fijos ÷ Margen de contribución
Y si prefieres saber cuánto necesitas facturar (no cuántas unidades vender):
Punto de equilibrio (€) = Costes fijos ÷ (Margen de contribución ÷ Precio de venta)
Un ejemplo con producto
Imagina un pequeño obrador que vende bollería y pan artesano. Sus números de un mes tipo:
- Costes fijos mensuales: 2.000 € (alquiler, cuota de autónomos, luz, seguros).
- Precio medio por pieza vendida: 3 €.
- Coste variable por pieza: 1,20 € (harina, ingredientes, bolsa).
Primero, el margen de contribución:
3 € − 1,20 € = 1,80 € por pieza
Ahora el punto de equilibrio en unidades:
2.000 € ÷ 1,80 € = 1.112 piezas al mes (redondeando al alza)
Y en facturación:
1.112 piezas × 3 € ≈ 3.336 € al mes
Traducción: este obrador necesita vender unas 1.112 piezas (unas 37 al día) para cubrir gastos. La pieza número 1.113 es la primera que empieza a dejar beneficio.
Un ejemplo con servicios
Si eres autónomo y vendes tu tiempo (diseño, consultoría, reparaciones), casi no tienes coste variable: tu margen de contribución es prácticamente todo el precio. Entonces el cálculo se simplifica.
- Costes fijos mensuales: 1.500 € (cuota de autónomos, gestoría, software, oficina en casa).
- Tarifa por hora: 40 €.
Punto de equilibrio = 1.500 € ÷ 40 € = 37,5 horas al mes
Es decir: las primeras 37,5 horas que facturas cada mes se van íntegras a pagar tus gastos fijos. A partir de ahí, cada hora es beneficio. Puesto así, se entiende de un vistazo por qué facturar pocas horas caras suele salir más a cuenta que muchas baratas.
Y tu sueldo, ¿dónde entra?
Aquí está el error más común. Si eres autónomo, tu retribución no aparece como un "gasto" contable, así que es fácil olvidarla. Pero tú también tienes que cobrar.
La solución es sencilla: decide cuánto quieres ganar al mes y súmalo a tus costes fijos como un objetivo de retribución. Así el punto de equilibrio deja de ser "cubrir gastos" y pasa a ser "cubrir gastos y pagarme". Esa es la cifra que de verdad te interesa.
Cada cuánto conviene recalcularlo
El punto de equilibrio no es fijo. Vuelve a calcularlo cuando cambie alguno de sus ingredientes:
- Sube el alquiler o la cuota de autónomos → suben los costes fijos.
- Encarece la materia prima → sube el coste variable.
- Ajustas tus tarifas → cambia el margen de contribución.
Revisarlo un par de veces al año, o cada vez que tomes una decisión grande (contratar, cambiar de local, subir precios), te ahorra sustos.
FAQ
¿Punto de equilibrio y umbral de rentabilidad son lo mismo?
Sí. "Punto de equilibrio", "umbral de rentabilidad" y "break-even" son tres nombres para el mismo concepto: el nivel de ventas donde ingresos y costes se igualan.
¿Cuento el IVA en el cálculo?
No. Trabaja siempre con importes sin IVA, tanto en precios como en costes. El IVA que repercutes no es un ingreso tuyo: lo recaudas y lo ingresas en Hacienda.
¿Sirve si vendo varios productos distintos?
Sí, con un matiz. Si tu catálogo es variado, usa un precio medio y un coste variable medio por venta, o agrupa por familias de producto. El resultado es una buena aproximación para orientarte.
¿Esto es lo mismo que la previsión de tesorería?
No, se complementan. El punto de equilibrio te dice cuánto necesitas vender; la previsión de tesorería te dice cuándo entra y sale ese dinero. Los dos juntos te dan una foto completa de la salud del negocio.
Ten tus números siempre a mano
Calcular el punto de equilibrio es fácil; lo difícil es tener a mano los datos reales de gastos e ingresos para hacerlo. Ahí es donde una herramienta de gestión ayuda.
Con Fube, tus ingresos y gastos quedan registrados a medida que facturas y subes tickets —el escaneo con OCR lee los gastos por ti—, y los informes te muestran cuánto entra y cuánto sale cada mes. Con esa base, poner tus costes fijos y tu margen sobre la mesa es cuestión de minutos. Y si quieres el número al instante, esta calculadora de punto de equilibrio gratuita lo hace por ti: solo tienes que introducir costes fijos, coste variable y precio.
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Nota legal: El contenido de este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal, contable ni legal. Recomendamos consultar con un profesional especializado antes de tomar decisiones basadas en esta información.



