Tu cliente dice que no ha recibido la factura: cómo acreditar que la enviaste
"No me ha llegado nada" es la excusa más cómoda para retrasar un pago. Qué pruebas conviene guardar al enviar una factura, qué hacer si el cliente insiste y cuándo el plazo de pago depende de la recepción.
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Tu cliente dice que no ha recibido la factura: cómo acreditar que la enviaste
Vence el pago y no llega. Preguntas, y la respuesta es corta: "no me ha llegado ninguna factura". Puede ser verdad (un filtro de spam, un correo mal escrito) o puede ser la forma educada de ganar unas semanas. Sea cual sea el caso, la pregunta útil no es quién tiene razón, sino qué puedes enseñar tú.
Este artículo es para autónomos y pymes que envían facturas por correo y quieren poder responder con hechos, sin discutir y sin emitir nada de nuevo.
Primero, no emitas otra factura
El reflejo habitual es "te la genero otra vez para que no haya dudas". No lo hagas: una segunda factura por la misma operación crea un problema de numeración y de IVA que antes no existía. Lo que se reenvía es la misma factura, tal como explica el artículo sobre cómo reenviar un duplicado. Lo que aquí interesa es otra cosa: demostrar que el envío original existió.
Qué cuenta como prueba de envío
No hay un documento mágico. Lo que tienes es un conjunto de rastros, y cuantos más conserves, menos discusión:
- El correo enviado, con su fecha y hora, la dirección exacta de destino y el adjunto. Guárdalo en la carpeta de enviados y no lo borres.
- La dirección correcta. Muchas "facturas perdidas" se enviaron a un correo antiguo o con una errata. Compara la dirección del envío con la que figura en la ficha del cliente.
- Rebotes o avisos de error. Si no volvió ningún mensaje de entrega fallida, es un indicio de que el correo salió, aunque no prueba que llegara a la bandeja principal.
- Confirmaciones de lectura o de entrega, si tu sistema las genera. Son un indicio, no una garantía: el cliente puede desactivarlas.
- El historial de la propia factura: quién la envió, cuándo y a qué dirección. Si tu programa lo registra solo, no dependes de la memoria de nadie.
- Mensajes posteriores: un "te la envié el martes" que el cliente no desmintió, o un recordatorio de pago al que contestó, cuentan.
Ninguno de estos rastros por separado es concluyente. Juntos, sí suelen bastar para que la conversación cambie de "no me ha llegado" a "pásamela otra vez".
Cómo responder sin discutir
- Reenvía la factura enseguida, por el mismo canal y, si procede, a una segunda dirección (la de administración o la de la gestoría). Que el cliente la tenga hoy es lo que de verdad te acerca al cobro.
- Cita la fecha del envío original en el mensaje: "La factura 2026-0142 se envió el 3 de octubre a esta dirección; te la adjunto de nuevo". Sin reproche: es una constancia.
- Pide acuse: "confírmame que la has recibido". Una línea de respuesta cierra el asunto.
- Anota el reenvío junto al original. Si el cliente vuelve a poner excusas, tendrás las dos fechas.
¿Se retrasa el plazo de pago porque no la viera?
Depende de lo que hayáis pactado, y conviene mirarlo antes de dar nada por hecho. La regla general de la Ley 3/2004 de morosidad cuenta los 30 días desde la entrega de los bienes o la prestación del servicio, no desde que el cliente abre el correo (art. 4 de la ley en el BOE). Si en cambio el contrato fija "pago a X días desde la recepción de la factura", entonces la fecha de recepción sí importa, y es ahí donde las pruebas de envío pesan de verdad.
Si el caso se complica —un importe alto, un cliente que lo usa de forma recurrente—, es el momento de consultarlo con tu asesoría o con quien lleve tus reclamaciones. Para cobrar antes sin llegar a eso, el artículo sobre cobros automatizados y recordatorios ayuda a que el pago no dependa de que alguien se acuerde.
Cómo evitar que se repita
- Verifica la dirección al dar de alta al cliente y pide una de facturación distinta de la comercial.
- Envía desde tu programa de facturación, siempre que registre el envío junto a la factura, y no desde un correo suelto.
- Avisa al cliente de que la factura va en camino, sobre todo con clientes nuevos.
- Guarda siempre el rastro: las facturas y su documentación se conservan durante años, como explica la guía sobre cuánto tiempo conservar las facturas.
Cómo lo resuelve Fube
Con la facturación de Fube, cada factura queda guardada con su número, su fecha y su PDF originales. Reenviarla es volver a enviar el mismo documento, sin generar uno nuevo.
Preguntas frecuentes
¿Basta con tener el correo enviado como prueba?
Es la prueba más habitual y suele ser suficiente en una conversación normal con el cliente. Acompañada de la dirección correcta y de la ausencia de rebotes, resulta difícil de rebatir en la práctica.
¿Debo mandar la factura por burofax?
No es lo habitual para una factura corriente. Es una vía que se reserva para reclamaciones formales; si llegas a ese punto, consúltalo antes con tu asesoría.
¿Puede el cliente negarse a pagar porque "no vio" la factura?
Depende de lo pactado y de la operación; la regla general de la ley cuenta el plazo desde la entrega o prestación. Reenviar la factura y pedir acuse suele resolverlo antes que cualquier discusión.
¿Y si el cliente sí la recibió pero no la quiere por correo?
Es otra situación: el artículo sobre clientes que no aceptan la factura electrónica explica qué dice el Reglamento.
"No me ha llegado" deja de ser un problema cuando puedes responder con una fecha, una dirección y una copia. Guarda el rastro del envío, reenvía la misma factura y pide un acuse: lo demás es discutir algo que ya tienes documentado.

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