Lo que le quita el sueño no es solo facturar bien: es saber, sin perseguir a nadie, en qué punto está cada encargo y quién lo tiene en la mano. Con tareas, backlog y kanban en el propio proyecto, reparte el trabajo y ve de un vistazo qué está bloqueado o pendiente de revisión.
Ve quién hace qué en cada proyecto, en un tablero kanban
Cada proyecto trae dos vistas de sus tareas que comparten los mismos datos: un backlog en tabla para planificar y un tablero kanban por columnas para ejecutar el día a día. Asignas responsables, prioridades, fechas y horas, y el equipo ve el avance sin pedir un parte por chat.
- Backlog en tabla y kanban con los mismos datos
- Responsable, prioridad, etiqueta, fecha y horas por tarea
- Las tareas viven junto a las facturas y los gastos del proyecto
Planifica en el backlog y arrastra en el tablero. Las dos vistas comparten los mismos datos.
El proyecto avanza en la cabeza de cada uno
Cuando un encargo se reparte entre varias personas, el seguimiento vive en correos sueltos, una hoja de cálculo que nadie actualiza y la memoria de quien lleva el expediente. El resultado lo conoce cualquiera que coordine equipo: tareas duplicadas, entregas que se dan por hechas y la pregunta de siempre, "¿esto en qué punto está?".
Fube lleva las tareas al mismo sitio donde ya vive el proyecto, junto a sus facturas, gastos y presupuestos. Cada tarea tiene un responsable, un estado y una prioridad visibles para todos. El tablero deja de ser una foto desactualizada y refleja la realidad: lo que está por hacer, lo que está en marcha y lo que falta por revisar antes de cerrar.
Mediciones y presupuesto
Solicitud de licencia
Replanteo topográfico tramo norte
Memoria de cálculo de estructura
De planificar a cerrar, en una misma vista
- 1
Planifica en el backlog
Crea las tareas en la tabla con título, prioridad, etiqueta, responsable, fecha límite y horas estimadas. Filtra, ordena por cualquier columna y busca por texto.
- 2
Ejecuta en el kanban
Pasa al tablero por columnas y arrastra cada tarjeta de "Por hacer" a "En progreso". Cada columna lleva un contador, así ves dónde se acumula el trabajo.
- 3
Revisa y cierra
Cuando una tarea está terminada, pásala a "En revisión" para validarla y luego a "Completado". Si necesita ajustes, vuelve a "En progreso" sin perder el historial.
- 4
Mantén el tablero al día
Las dos vistas comparten los mismos datos: cualquier cambio en el backlog se ve en el kanban y al revés. El equipo mira siempre el estado actual del proyecto.
Lo que puedes definir en cada tarea
Fube no se queda en "pendiente / hecho". Cada tarea admite la información que un equipo de servicios necesita para coordinarse.
Prioridad en cuatro niveles
Urgente, alta, media y baja, para que se note de un vistazo qué hay que mover primero.
Etiquetas
Categoriza el trabajo por tipo o área y filtra después por la etiqueta que necesites.
Responsable
Una persona asignada por tarea, la que la tiene en la mano y responde de su avance.
Observadores
Quien necesita seguir la tarea sin ejecutarla la añade a su radar y ve cómo evoluciona.
Fecha límite
Marca la entrega para anticipar lo que vence y ordenar el backlog por urgencia real.
Horas estimadas
Dimensiona el esfuerzo de cada tarea para planificar el reparto sin sobrecargar a nadie.
Estados a medida. Las columnas del kanban son los estados que permites en la ficha del proyecto, así que muestras más o menos columnas según cómo trabaje cada equipo.
Identificador correlativo. Cada tarea lleva su propio número (#1, #2…) para referirse a ella sin ambigüedad, y no hay límite técnico de tareas por proyecto.
Dos vistas, un mismo proyecto
Backlog para planificar y kanban para ejecutar, siempre sobre los mismos datos y junto a las facturas, los gastos y los presupuestos del proyecto.
vistas sincronizadas, backlog en tabla y tablero kanban, sobre los mismos datos
niveles de prioridad (urgente, alta, media, baja) para ordenar el trabajo
tareas por proyecto: sin límite técnico, cada encargo con su propio tablero
Miguel y su equipo por expediente
Una ingeniería de 8 a 30 personas que trabaja por contratos y expedientes, para la Administración y para clientes privados.
Cada persona ve sus tareas asignadas, con su prioridad y su fecha, y arrastra las tarjetas según avanza. No hace falta pedir un parte: el tablero refleja la realidad del trabajo en cada momento.
Las tareas terminadas pasan a "En revisión" para validarlas antes de darlas por entregadas. Si algo necesita ajustes, vuelve a "En progreso" sin perder el historial de lo que se hizo.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntáis sobre tareas, backlog y kanban.
El backlog es una tabla pensada para planificar: filtros completos, ordenación por columnas y búsqueda de texto. El tablero kanban organiza las tareas en columnas por estado y permite moverlas con arrastrar y soltar, ideal para el seguimiento diario. Comparten los mismos datos, así que eliges la vista según lo que necesites en cada momento.
Sí. Las columnas se corresponden con los estados que permites para las tareas en la ficha del proyecto. Ajustando ese campo muestras más o menos columnas y adaptas el tablero a tu forma de trabajar.
Sí. Las dos vistas trabajan sobre los mismos datos, así que cualquier cambio que hagas en el backlog se ve en el kanban y al revés. No hay que actualizar nada a mano ni cuadrar dos listas distintas.
Sí. Cada tarea tiene un responsable asignado y, además, una lista de observadores: personas que quieren seguir su evolución sin ser quienes la ejecutan. Útil cuando varias personas dependen de que una tarea avance.
Las horas estimadas ayudan a planificar y dimensionar el trabajo dentro del proyecto. La facturación se gestiona aparte, en los documentos del proyecto (facturas, presupuestos), de modo que el seguimiento de tareas y la emisión de facturas conviven en el mismo proyecto sin mezclarse.
No hay límite técnico. Puedes crear tantas tareas como necesite el proyecto, planificarlas en el backlog y trabajarlas en el kanban a tu ritmo.
Sí. Las tareas pertenecen a su proyecto, así que cada uno mantiene su propio backlog y su propio kanban. Cuando llevas varios encargos en paralelo, cada uno conserva su estado sin mezclarse con los demás.
Reparte el trabajo y sigue el avance
Mantén cada proyecto bajo control sin sumar otra herramienta. Planifica tu primer proyecto en minutos.
