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title: "Presupuesto aceptado hace meses: ¿puedes facturarlo con los precios de entonces?"
description: "Aceptaron tu presupuesto hace meses y los costes han subido. Cuándo se factura al precio pactado, cómo repercutir una subida y qué dejar por escrito."
date: "2026-10-06T00:00:00.000Z"
source: "https://www.fube.es/noticias/presupuesto-aceptado-precios-desactualizados-facturar"
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# Presupuesto aceptado hace meses: ¿puedes facturarlo con los precios de entonces?

Presupuestaste una reforma, un pedido de material o un proyecto en primavera. El cliente dijo que sí, pero el trabajo se ha ido retrasando. Hoy, por fin, toca ejecutarlo y la madera, el transporte o las tarifas de tu proveedor cuestan más que cuando hiciste las cuentas. Abres el presupuesto y te preguntas lo de siempre: **¿facturo lo que ponía ahí, o puedo poner el precio de ahora?**

La respuesta corta es que, por defecto, **manda lo que se aceptó**. Lo interesante está en las excepciones y en cómo cerrarlo sin perder al cliente.

## Qué pesa más: lo que ponía el presupuesto o lo que cuesta hoy

Un presupuesto aceptado deja de ser una simple estimación: es una oferta con unas condiciones concretas que la otra parte ha dicho que sí. Y la regla práctica es esta: **no puedes cambiar un precio ya aceptado por tu cuenta, solo porque tus costes hayan subido**. Si lo haces sin acuerdo, lo normal es que el cliente rechace la diferencia y tengas una discusión, no una factura cobrada.

Lo que cambia el panorama es lo que el propio presupuesto dijera. Antes de decidir nada, relee estos cuatro puntos:

- **Plazo de validez.** Si el presupuesto decía «válido 30 días» y el cliente aceptó a los 80, la aceptación pudo llegar tarde, y entonces lo razonable es confirmar el precio de nuevo.
- **Qué incluía.** Un precio cerrado por el trabajo completo no se mueve igual que uno calculado por unidades, horas o metros.
- **Cláusulas de revisión.** Algunos presupuestos prevén que el precio de los materiales se actualice si pasa de cierto plazo. Si tú lo escribiste, puedes aplicarlo; si no está, no lo inventes después.
- **Quién ha retrasado el trabajo.** Si el retraso viene del cliente (no ha dado acceso, ha cambiado de idea, ha pedido esperar), tu posición para renegociar es mejor que si el retraso es tuyo.

Si hay una cantidad importante en juego o un contrato firmado además del presupuesto, consúltalo con tu asesoría o con quien te lleve los temas legales: aquí damos criterios prácticos, no un dictamen.

## Las tres salidas realistas

### 1. Facturar al precio aceptado

Es la salida más limpia cuando la diferencia es pequeña o cuando el cliente es recurrente. Asumes el sobrecoste, emites la factura con las líneas tal como se aceptaron y aprovechas para que **el próximo presupuesto salga con un plazo de validez más corto y con una cláusula de revisión**. Cuesta una vez; lo que ganas es que no se repita.

### 2. Pactar la subida antes de ejecutar

Si la diferencia importa, habla con el cliente **antes de empezar o de entregar**, no cuando la factura ya está en su bandeja. Un mensaje claro funciona mejor que una justificación larga:

1. Qué se aceptó y cuándo.
2. Qué partidas concretas han cambiado de coste (no «todo ha subido»).
3. Qué propones: nuevo precio, reparto de la diferencia o mantener el precio con un alcance algo menor.
4. Que necesitas su conformidad por escrito antes de seguir.

Un correo de respuesta con «de acuerdo» ya es un registro útil. Lo importante es que **exista antes de facturar**.

### 3. Una addenda o un presupuesto nuevo

Cuando el cambio es grande o el alcance del trabajo ha variado, lo más ordenado es **emitir un presupuesto nuevo** que sustituya al anterior, o una addenda que recoja solo lo que cambia y lo vincule al original. Así el expediente cuenta una historia coherente: presupuesto inicial, modificación aceptada, factura final. Si el primero queda en el limbo, ciérralo para que no distorsione tu lista de pendientes, como se explica en el artículo sobre [presupuestos que el cliente nunca contesta](/noticias/proforma-presupuesto-no-confirmado-caducidad).

## Qué ve Hacienda: la factura recoge el precio real

Desde el punto de vista fiscal, no hay un «precio del presupuesto» que Hacienda compare con el de la factura. Lo que cuenta es lo que la ley llama contraprestación: la **base imponible es el importe total que recibes o vas a recibir** por la entrega o el servicio ([artículo 78.1 de la Ley 37/1992 del IVA](https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1992-28740)). Si el precio acordado finalmente es el nuevo, ese es el que va a la factura; si acordaste mantener el antiguo, ese es.

Dos cuestiones prácticas:

- **El IVA se devenga cuando entregas el bien o prestas el servicio**, no cuando el cliente aceptó el presupuesto ([artículo 75.1](https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1992-28740)). Por eso lo que aceptaron en abril no fija nada fiscal: la factura refleja la operación tal como se ejecuta.
- **Que la factura no discrepe de lo pactado.** Si el cliente aceptó 4.000 € y facturas 4.600 € sin ningún acuerdo por escrito, la discrepancia es un problema comercial que acabará en una factura impagada o en una [rectificativa](/funcionalidades/facturacion/facturas-rectificativas) para corregirla. Es mejor resolverlo antes de emitir.

## Cómo llevarlo en Fube sin reescribir nada

Cuando el cliente confirma, Fube permite [convertir el presupuesto en factura](/funcionalidades/facturacion/presupuestos): obtienes una **factura en borrador** con el cliente, las líneas, las cantidades y los precios copiados. Como es un borrador editable, es el momento de ajustar solo las líneas que se hayan acordado cambiar; el número y la fecha se asignan al emitir. Si el cambio es grande, parte de un presupuesto nuevo en lugar de retocar el viejo, y el rastro queda claro.

El paso a paso de la conversión está en la guía [cómo convertir un presupuesto en factura](/guias/convertir-presupuesto-en-factura).

## Para que no te vuelva a pasar

- Pon **fecha de validez** en cada presupuesto, y que sea realista para tus materiales y tarifas.
- Añade, cuando proceda, una línea del tipo «los precios de materiales podrán revisarse si el trabajo no comienza antes de [fecha]».
- Si el presupuesto lleva un tiempo aceptado sin ejecutarse, **confirma precios antes de arrancar**: una llamada a tiempo evita una discusión después.
- Guarda por escrito cualquier cambio acordado, aunque sea un correo.

## Preguntas frecuentes

### ¿Puedo cobrar más porque mis proveedores han subido precios?

Sin acuerdo del cliente, lo habitual es que no: el precio aceptado es el de referencia. Con un acuerdo —y mejor por escrito—, sí. Si el presupuesto incluía una cláusula de revisión, aplica lo que decía.

### ¿Y si el presupuesto ya caducó cuando el cliente aceptó?

La aceptación fuera de plazo no tiene por qué obligarte al precio antiguo. Lo prudente es confirmar el precio por escrito antes de empezar y dejarlo claro desde el principio.

### ¿Tengo que emitir una rectificativa si cambio el precio antes de facturar?

No: la rectificativa corrige una factura ya emitida. Si todavía estás en el borrador, ajustas las líneas y emites. Si ya emitiste con un precio equivocado, ahí sí corresponde rectificar.

### ¿Cambia el IVA si ha pasado mucho tiempo?

No por el simple paso del tiempo: el devengo se produce con la entrega o la prestación, no con la aceptación del presupuesto. Si crees que entretanto ha cambiado el tipo aplicable a lo que vendes, confírmalo con tu asesoría antes de emitir.

Un presupuesto con fecha, alcance claro y los cambios acordados por escrito convierte esta conversación incómoda en un trámite. Y [convertirlo en factura](/funcionalidades/facturacion/presupuestos) cuando llega la hora es cuestión de revisar el borrador y emitir.

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**Aviso legal.** Este artículo tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal, contable, laboral ni jurídico. La información puede contener errores o estar desactualizada, y la normativa cambia con frecuencia: contrasta siempre los datos con las fuentes oficiales antes de tomar cualquier decisión. Para tu caso concreto, consulta la normativa oficial vigente o acude a un profesional cualificado.
